BANSHEE




Temporadas: cuatro
Año: 2013-2016
País: Estados Unidos
Cadena original: Cinemax
Creador: Jonathan Tropper, David Schickler y Alan Ball



Después de cuatro temporadas decimos adiós a Banshee, una de las mejores series del repertorio de los últimos años y, tristemente, de las menos conocidas. Y a pesar de que en un primer momento Banshee se promocionó como la nueva serie del creador de True Blood (Alan Ball, al que también conocemos por la mítica Six Feet Under, sin duda ha conseguido superarla con mucho, tanto en su argumento como en sus personajes y en la calidad de la serie (quizá no en litros de sangre vertidos, pero tampoco se queda atrás).

Banshee cuenta la historia de un ex-convicto (Antony Starr) que, tras catorce años en prisión, va a buscar a la que fue su amante a un pequeño pueblo de Pensilvania llamado Banshee, nada más llegar, es testigo de la muerte de Lucas Hood, que se dirigía al pueblo para ejercer como Sheriff, así que este decide esconder su cuerpo y asumir su identidad para ocultarse de los gánsters que le persiguen. Con este argumento como base, la serie cuenta como el nuevo Lucas Hood, desempeña el papel de sheriff en un pueblo que, aunque aparentemente tranquilo, está lleno de criminales, el mayor de ellos Kai Proctor (Ulrich Thomsen), un poderoso empresario actúa siempre por encima de la ley, y, ya que dicen que no hay una buena historia sin un buen antagonista, Proctor, desde luego, está a la altura. Por su parte, Hood y 'su equipo' parecen no haber olvidado del todo su pasado como criminales.

Uno de los mayores éxitos de Banshee es la creación de personajes muy bien caracterizados, con personalidades extravagantes y características muy definitorias, como es el caso de Carrie (Ivana Milicevic), la co-protagonista femenina, es una mujer fuerte, que, en las primeras temporadas parece lidiar para sostener un pasado como delincuente de alto rango y su nueva vida como madre de familia, y poco a poco va adquiriendo las características de una suerte de Nikita, dispuesta a absolutamente todo, o Rebecca Bowman (Lili Simmons), una jovencita de la comunidad amish, que decide revelarse contra su vida devota y trabajar para su tío Kai, con el que tendrá un relación poco convencional. Y otros personajes más secundarios pero también muy impactantes, como Clay Burton (Matthew Rauch), el asistente de Proctor, un sádico y enfermizo asesino, prácticamente invencible, que nos ha proporcionado algunas de las escenas más brutales de la serie.

La serie se caracteriza por una mezcla entre lo retro y lo decadente, con una gran carga de acción pura y dura, explosiones, armas de fuego, persecuciones, asaltos a edificios de máxima seguridad, y a veces tiende al cliché propio del género —como una heroína con traje de cuero y pintura de guerra— que hace que la serie se parezca más al típico cómic americano que a las series a las que nos tienen habituados. Este ambiente también está relacionado con algunos de los temas que se tratan de fondo en la serie como el de las comunidades amish ya mencionadas o las reservas protegidas de indios.

Una de las curiosidades de la serie es que, si bien sabemos muchas cosas de su vida antes de llegar a Banshee, en ningún momento se desvela el verdadero nombre del protagonista.

Pero por lo que más destaca Banshee es sin duda por su altísimo contenido violento, eso sí, la serie tiene una enorme estética de la violencia, si podemos llamarlo así, queda muy lejos del gore, y de las vísceras por las vísceras. La serie se recrea enormemente en las peleas cuerpo a cuerpo, con unas coreografías realmente trabajadas, algunas de ellas realmente impactantes, dejando algunas de las mejores escenas de violencia que ha dado la televisión en los últimos años. De la misma forma, la serie también tiene un alto contenido sexual, aunque en menor medida, no hay escenas explícitas en sí mismas pero sí muchas no explícitas y bastantes desnudos integrales, femeninos y también masculinos.

La narración se caracteriza por uso de los flashback que nos ayudan a entender mejor la historia de los personajes y, en algunos casos, qué les motiva en cada situación. En muchos casos estos flashback duran apenas unos segundos y se repiten de forma continuada creando en el espectador una sensación de circularidad en la trama y los argumentos que genera un ambiente envolvente.


Banshee queda finalizada después de cuatro temporadas que mantienen un tono bastante uniforme, si bien es posible que la tercera sea la que más acción tiene, y la que más desarrolla en general a los personajes. La cuarta y última temporada, algo más light, puede resultar algo extraña a los fans, que se van a encontrar con personajes y escenarios nuevos, como la pérdida del mítico CADI, el concesionario abandonado que sirvió de comisaría durante las tres primeras temporadas. Sin embargo, la serie nos brinda un final realmente bueno, en el que tenemos casi de todo, un giro argumental importante, explosiones, peleas de las duras entre algunos de los protagonistas, alguna muerte, y, sobre todo, despedidas. En definitiva, Banshee cierra a lo grande, y aunque cuatro temporadas nos pueden haber sabido a poco, lo cierto es que la serie ha mantenido su magia del primer al último episodio, cosa de la que no todas las series pueden presumir.


P.D.: Aquí os dejo el enlace a una de las mejores escenas violentas de la serie (Aviso: Spoilers 3ª Temporada)



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