Mystic Topaz




Autor: Pilar Pedraza
Título: Mystic Topaz
Editorial: Valdemar
Año: 2016
Páginas: 316


«Mystic Topaz, recién cerrada por Johnny, era insignificante, uno de tantos comercios del barrio con las puertas manchadas de grafiti y meadas por los perros. Sin embargo, yo sabía que contenía el mundo y a los dioses».


Lo primero que hay que decir es que Mystic topaz no es una novela, pero tampoco es un libro de cuentos tal y como estamos acostumbrados, es más bien un viaje a través de las experiencias vividas por Geles, la protagonista, en una etapa de su vida que cambiará su forma de ver el mundo. Al más puro estilo de  las misceláneas de casos curiosos tardo-medievales, en las que se nos habla de prácticamente todo, desde zombies, espectros o vampiros hasta reliquias, piedras preciosas, choques de energías o viajes espirituales guiados por chamanes. 

Pilar Pedraza nos coloca tras la mirada de una licenciada en Filosofía, atea, infinitamente curiosa y que, a pesar de estar abierta a prácticamente todo, suele tener una mirada bastante descreída, o al menos, no contaminada. Geles, va a ser guiada en este viaje por Delirio Presencia, su jefa, un personaje un tanto oscuro e infranqueable que lleva una tienda de esoterismo con métodos un tanto peculiares.

Lo que puede diferenciar las historias de Mystic Topaz de cualquier otro relato fantástico al uso, es precisamente la forma que tiene de enfrentarse a lo sobrenatural, las miradas de Geles y Delirio se complementan y se contraponen, la una es inexperta, algo descreía, pero ávida de conocimientos, la otra, de vuelta de ese tipo de situaciones, absolutamente embebida del mundo de lo sobrenatural puede resultar a veces más escéptica que la propia Geles.

Todo queda descrito dentro de este pequeño mundillo, desde los timadores que se aprovechan de las ingenuidad de la gente, de lo que Delirio no escapa tampoco, hasta hechos sobrenaturales carentes de cualquier tipo de explicación y que, descritos con un tono bastante neutral, a veces algo irónico y tomados casi como algo completamente cotidiano por los protagonistas contribuyen a crear una atmósfera en la que todo parece posible.


En Mystic Topaz ya no se pregunta por la existencia de lo sobrenatural, es algo que da por hecho. El papel de los charlatanes, los timadores y los escépticos es imprescindible para poder plantear las dos cara de la moneda. Las historias más sobrecogedoras de Mystic Topaz quedan sin explicación, sin nada que tranquilice y a menudo sin una reflexión si quiera, dejan al lector a solas para que se plantee qué quiere creer.

Más allá del género, la labor de documentación de la autora es admirable, ya que en cada uno de sus cuentos descubre al lector curiosidades del mundo esotérico, de la mano de la caprichosa Geles, que se pasa el día haciendo preguntas y documentándose sobre cada cosa que escucha, el lector curioso descubrirá un centenar de pequeñas curiosidades, todo ello guiado por un estilo desenfadado y fresco que invita siempre a continuar la lectura.

En definitiva, podemos decir que la obra de Pilar Pedraza es una pequeña joya curiosa de la literatura fantástica.

The Walking Dead: El Gobernador


Autor: Robert Kirkman y Jay Bonansinga
Título: The Walking Dead: el Gobernador
Editorial: Timun Mas

Año: 2011
Páginas: 351



—¡Vamos a sobrevivir a esta mierda y lo vamos a conseguir siendo más cabrones que ellos! ¿Estamos? ¡Ya no hay putas reglas! No hay filosofía, no hay gracia divina, no hay piedad, sólo nosotros y ellos. Y lo que quieren es hincarnos el diente. ¡O sea que nos los tenemos que merendar nosotros! Vamos a tener que masticarlos y escupirlos, pero vamos a sobrevivir a esta mierda como sea ¡o te juro que le vuelo las entrañas a este puto mundo de mierda! ¿Está claro? ¿Está claro?

Ante todo, me parece importante dejar claro que la novela de Kirkman y Bonansinga no requiere un lector fan del universo de The Walking Dead, ni la serie, ni los cómics, esta novela, o serie de novelas ya, puede ser disfrutada por cualquier lector. En segundo lugar, si ya has caído dentro del universo TWD, también parece importante mencionar que las novelas siguen los cómics y no la serie, por lo que, aunque nos cruzaremos con los protagonistas (no en esta novela, pero sí en las siguientes), no habrá hermanos Dixon o asuntos tan turbios como el rollo Andrea-Philip.

También me parece importante señalar que, como ocurre en la serie y en los cómics, aquí también, los zombies son un papel de fondo, una excusa para contar otra cosa, para hablar de personas. No nos confundamos, tenemos toneladas de zombies siendo zombies y de tipos duros esparciendo sesos por las aceras de Atlanta, tenemos descripciones tan anatómicamente realistas que me han hecho cuestionarme la profesión de Bonansinga y tenemos, en definitiva, un mundo postapocaliptico. Pero tampoco es una novedad que Kirkman utilice todos estos elementos para hablar de personas, personas en situaciones límite cruzando barreras que ni sabían que existían para mantenerse a ellos mismos y a los suyos a salvo. Pero también, como hemos visto decenas de veces en la serie, cómo la supervivencia puede sacar también lo peor de las personas. En este sentido las novelas de The Walking Dead siguen a pies juntillas la premisa de la serie y los cómics: fight the dead, fear the living.
—¿Qué sentido tiene esto, tíos? —los interpela Brian a su espalda.
—El sentido que tiene es que no tiene sentido —responde Philip sin mirar a su hermano.
—¿Eso es una frase zen?
—Es lo que es.
—Vale, ahora me he perdido. Me refería a que no veo que tirar estas cosas por el tejado sirva para nada

Esta primera novela (de cuatro), sigue la historia de uno de los personajes más maltratados por la serie de televisión y más aterradores de los cómics, Philip Blake, y, por supuesto, la pequeña Penny. Nos cuenta sus historia desde prácticamente los comienzos del apocalipsis, parte con su hermano mayor, un lastre en todos los sentidos, su hijita pequeña y dos de sus mejores amigos en busca de un lugar seguro: Atlanta. Esta novela no sólo nos habla de cómo Penny y Philip llegaron a Woodbury y de cómo este se convirtió en su líder, sino del proceso, o parte de él, que le transformó en uno de los más horribles villanos de los cómics. 

La teoría del caos es la imposibilidad de que un sistema cerrado permanezca estable. Este pueblo está sentenciado. No hay nadie al mando...

La novela explora los procesos mentales de los protagonistas al enfrentarse a sus mayores miedos, en el caso de Blake, algunos de esos miedos vienen de su propio interior, enfrenta a gente corriente a situaciones extremas. Y, sin duda, el grupo de Blake tuvo que enfrentarse a los horrores del mundo mucho antes que el de Rick, lo que lleva a sus protagonistas a discurrir por distintos derroteros, bastante más oscuros y pesimistas. 

Como curiosidades, para aquellos que se hayan leído los cómics, se han referencia a lugares que visitan los protagonistas, de hecho, fueron los hermanos Blake, los que dejaron el cartel de aviso para el grupo de Rick de que el poblado en el que entraban no era seguro. Además, sí que parecen algunos personajes vistos en la serie de televisión, en concreto Tara, aunque, como muchos ya sabrán par algunos personajes existe una gran distancia entre la serie de televisión y los cómics y la Tara que se presenta en la novela es bastante distinta de la Tara de la serie.

¿Qué puedo decir en definitiva? Me considero una gran fan, quizá más de la serie que de los cómics, aunque también me he acercado bastante a estos. Sin embargo, como amante de los libros, sé que hay una cierta magia en la lectura de una buena narración (y la de Bonansinga lo es, sin lugar a dudas) que ni una serie de televisión ni un cómic pueden alcanzar nunca, aunque esta es mi opinión, claro está. El caso es que, si tuviera que elegir, el hechizo y la atracción que ejercen las novelas es muy difícil de igualar. Por otro lado, para los que ya sean fans, es increíble poder descubrir tantísimo sobre la humanidad de un personaje del que, en definitiva, hablaron muy poco. Puede que se deba solo a la novela, pero el caso es que El Gobernador es ahora uno de mis personajes favoritos.

El castillo de Otranto




Autor: Horace Walpole
Título: El castillo de Otranto
Editorial: Valdemar
Año: 2008 (1764)
Páginas: 227





El siervo volvió a la carrera, y sin hálito, aterrado, echando espumarajos por la boca, con los ojos fuera de sus órbitas… Nada pudo decir, pero señaló con un dedo hacia el patio. Los allí congregados se quedaron atónitos y tan aterrados como el criado.


El castillo de Otranto es considerada como el texto inaugural de la literatura gótica, predecesora, en su estética y sus temas, de lo que hoy conocemos como novela de terror. Son esta novela Walpole no solo rompe con toda la tradición y el movimiento estético y filosófico de su época, al apelar, en pleno siglo de las luces a la irracionalidad y la superstición más absolutas, sino que crea una escuela de seguidores que tomarán sus motivos, temas y personajes y los transformarán, no solo Mathew Lewis con El monje o Ann Radcliffe con Los misterios de Udolfo, también podemos considerar que Walpole sembró las semillas que darían lugar a novelas tan conocidas como Frankenstein, Dorian Gray o a las obras del propio Poe, aunque sin duda, llegados a este punto, el género había evolucionado de forma irreversible.

La novela es considerada como uno de los hitos del prerromanticismo, ya que cuenta con todos los elementos que predominarán más tarde en la literatura e iconografía románticas, la ambientación medieval, los castillos, las ruinas, sepulcros, cuadros parlantes, bellísimas damiselas en apuros, etc. Sin embargo, también hay que decir que el tratamiento de Walpole de estos elementos y temáticas es aún muy primitivo, y que las escenas de mayor terror pueden resultar hoy risibles para el lector acostumbrado al género. 

Como curiosidad, cabe decir que cuando la novela fue publicada por primera vez en 1764, Walpole no figuraba como autor, sino, bajo un pseudónimo, como traductor. En un prólogo explicaba cómo había encontrado el libro, fechado en 1529, en una biblioteca italiana, y había decidido traducirlo para el público. Probablemente la burla de Walpole se debió en parte a que su obra iba en contra de todos los principios de la época en la que escribía. Sin embargo, la recepción de la novela fue tan buena, que al año siguiente Walpole escribía un segundo prólogo en el que reconocía tanto la burla como la autoría del libro.

Toda la obra está envuelta en un tinte dramático, los personajes está caracterizados en extremo y predominan los diálogos, las acciones se suceden de forma rápida y continuada, de forma que no hay espacio para la reflexión o pasajes más introspectivos. Sin embargo hay que decir que es una novela profundamente humana, el elemento sobrenatural, presente desde la primera página, acompaña al lector y a los personajes durante toda la novela, pero no marca el devenir de la trama, son los personajes, con sus pasiones exacerbadas, sus miedos y sus amores, los que marcan los acontecimientos, de hecho, en algunos momentos, los amoríos cruzados, no correspondidos y los personajes desconocedores de las intenciones de los demás pueden llegar a recordar a una buena comedia de enredo.

A pesar de los años transcurridos, la novela tiene una fácil lectura, los múltiples personajes y sus historias cruzadas hacen que el desarrollo sea muy ameno, y la claridad de las explicaciones de Walpole hacen muy difícil perderse. En definitiva, podemos decir que si El castillo de Otranto no va a marcar un antes y un después para el lector actual, es un indispensable para aquellos que quieran conocer el género del terror desde sus profundidades.




El horror de Dunwich

Autor: H.P. Lovecraft
Título: El horror de Dunwich 
Editorial: Libros del Zorro Rojo
Año: 2012 (1928)
Páginas: 88

«Fue la noche del 9 de septiembre cuando se desencadenó el horror. Los ruidos de las colinas habían sido muy intensos durante el final de la tarde y los perros ladraron frenéticos toda la noche. Los madrugadores del día 10 notaron un hedor peculiar en el aire».


Porque llevo cierto tiempo sin añadir ninguna reseña a la colección me parecía más que justo volver por todo lo alto, con el maestro indiscutible de la literatura de terror. Esta obra, escrita en 1928, y publicada por primera vez en Weird Tales en 1929, es considerada como uno de los principales cuentos que componen los Mitos de Cthulhu. Pese a su brevedad, El horror de Ducnwich, consigue sumergirnos en un ambiente asfixiante de terror que, si bien empieza en lo más alto, se va incrementando con el paso de las páginas. 

El relato se centra en un pequeño pueblo que vive en el pasado, profundo, aislado y marcado por las relaciones incestuosas, sus habitantes viven bajo el yugo de la superstición y el miedo, hasta que una de las mujeres, proveniente de una familia marcada por la sospecha, queda embarazada misteriosamente de un niño que, al nacer, muestra su deformidad y su gigantismo. Según va creciendo este niño, Wilbur, su abuelo va cerrando las estancias de la casa que habitan, la familia se va aislando cada vez más, el ganado empieza a desaparecer y los sucesos extraños se apoderan del pueblo. Las profecías, el Necronomicón, las invocaciones mediante magia negra, los monstruos y unos pocos académicos británicos dispuestos a salvar el mundo marcan el resto de la novela. 

Lovecraft se centra en la acción, que va presentando desde el comienzo de la narración como «el horror», lo que aporta una fuerte tensión al relato, deja, sin embargo, a un lado la caracterización de los personajes, salvo tal vez el protagonista, Wilbur Whatley, en quien se incide algo más en su carácter. Las descripciones de Lovecraft carecen de la pompa y detenimiento de algunos de los autores modernos de terror, lo que colabora a la brevedad del relato, sin embargo, con pocas palabras consigue imágenes vividas para la imaginación del lector. Como añadido, esta edición de Libros del Zorro Rojo, nos presenta una serie de ilustraciones de Santiago Caruso, con una técnica espectacular y muy en la línea del libro. Es, en definitiva, un relato macabro y tenso que el lector no podrá abandonar.



El Resplandor


Autor: Stephen King
Título: El resplandor
Editorial: Plaza y Janés
Año: 1982 (1977)
Páginas: 504

«Si abría los ojos y veía moverse el picaporte, se volvería loco, así que los dejó cerrados y después de un tiempo inconmensurable, hubo tranquilidad».

Publicada en 1977 por primera vez, El resplandor es la tercera novela de Stephen King, fue su primer éxito de ventas y la novela que le hizo saltar a la fama como maestro del terror.

La novela ha sido adaptada dos veces, la primera de ellas archiconocida y la que le ha brindado un parte importante de su fama, la adaptación de Kubrick en 1980, con Jack Nicholson y Shelley Duvall, no obstante, no es un secreto que Stephen King no quedó muy satisfecho con la película de fama mundial debido a los cambios que Kubrick había introducido respecto a la novela, de esta forma, en 1997, bajo la supervisión de King, se realizó una segunda adaptación, esta vez televisiva, en una miniserie de tres partes dirigida por Mick Garris y que utilizó en muchas de sus escenas el Hotel Stanley, en Colorado, en que Stephen King se inspiró para escribir la novela.

Debido a la enorme fama de la película de Kubrick es difícil que alguien no sepa de qué trata el resplandor, Jack Torrance, junto con su mujer Wendy, y el hijo de ambos, Danny, va a pasar el invierno como vigilante de un hotel de lujo en las montañas de Colorado, que como consecuencia de las fuertes nevadas, queda completamente aislado. Sin embargo Danny no es un niño de cinco años corriente, posee lo que su amigo Halloran llamará el esplendor, la capacidad de ver y percibir cosas que otros no perciben, ya sea los pensamientos o sentimientos más fuertes de sus padres o ciertos acontecimientos que aún no han ocurrido, estas capacidades extrasensoriales le mostrarán a Danny que el hotel tiene muchas sorpresas reservadas para la familia, y casi todas desagradables.

Sin embargo, lejos de quedarse estancada en el tema sobrenatural la novela trata temas duramente reales desde, de hecho se podría decir que uno de los temas centrales del libro es el alcoholismo, y como consecuencia de este, la violencia en el ámbito familiar y los problemas de pareja, pero además King aporta la desgarradora e inocente visión de un niño de cinco años que puede saber en qué están pensando sus padres, que su madre quiere pedir el divorcio o que su padre está pensando en la bebida, eso que Danny llama 'algo malo', y, a pesar de todo esto, los tres luchan por ser una familia unida y olvidar el pasado, a pesar de que los antiguos huéspedes del hotel se empeñen en truncar sus planes.

La novela no cuenta con muchos personajes, los tres principales, un cuarto algo mas secundario y algunos personajes que aparecen o son recordados de vez en cuando. La estructura en capítulos cortos alterna las visiones de los tres personajes principales, Jack, Wendy y Danny y, en muchas ocasiones Jack altera la línea temporal del relato para contar el mismo lapso vivido desde perspectivas distintas.
El resplandor es sin duda una de las novelas más impactantes del autor, con escenas realmente terroríficas, King no se deja llevar por un terror explícito, aunque cuenta con algunas descripciones muy gráficas, sino que utiliza más un terror psicológico, haciendo que sus personajes tomen sus miedos por locura y se dejen arrastrar poco a poco por los horrores que inundan el Overlook, que se presenta casi como un ser con vida que juega con aquellos que habitan en él. Es un proceso lento que se puede observar sobre todo en el desarrollo de Jack, que, a pesar de todos sus problemas, es un buen hombre que ama a su familia, pero que, progresivamente, se va viendo consumido por su entorno.

Es difícil saber cuál de los tres personajes aporta más a este relato, si al principio quedamos fascinados por las inquietantes habilidades de Danny y la difícil lucha interna de Jack, puede parecer que Wendy desempeña un papel secundario y que es un personaje más plano, pero a lo largo de la novela King se va metiendo en el interior de este tercer personaje, desarrollándolo, y aportándoles matices que la convierten en un personaje fuerte y clave para el desarrollo de la historia (así, una de la críticas de King a la adaptación de Kubrick fue que el personaje de Shelley Duvall no aportaba nada a la película).

El Resplandor es, en definitiva, un novela que aúna aspectos muy humanos y duramente realistas de la vida de una familia con problemas, pero también todo un entramado parapsicológico que tiene que ver con capacidades extrasensoriales, almas atrapadas, posesiones y un largo etcétera. Es una obra asequible incluso para aquellos que no han leído nada de King, se lee con facilidad y engancha terriblemente. Recomendada incluso para los que hayan visto la película, les haya gustado o no.

P.D.: Una de las curiosidades más llamativas para el lector español es que, en la única traducción oficial que existe a esta lengua, por Marta I. Gustavino, la palabra que se usa para referirse a los poderes de Danny (Shining en la versión original) es siempre esplendor, y no resplandor, y sin embargo el título de la novela sigue siendo El Resplandor, suponemos que la novela ha conservado a este título como consecuencia de la fama de la película de Kubrick.


BANSHEE




Temporadas: cuatro
Año: 2013-2016
País: Estados Unidos
Cadena original: Cinemax
Creador: Jonathan Tropper, David Schickler y Alan Ball



Después de cuatro temporadas decimos adiós a Banshee, una de las mejores series del repertorio de los últimos años y, tristemente, de las menos conocidas. Y a pesar de que en un primer momento Banshee se promocionó como la nueva serie del creador de True Blood (Alan Ball, al que también conocemos por la mítica Six Feet Under, sin duda ha conseguido superarla con mucho, tanto en su argumento como en sus personajes y en la calidad de la serie (quizá no en litros de sangre vertidos, pero tampoco se queda atrás).

Banshee cuenta la historia de un ex-convicto (Antony Starr) que, tras catorce años en prisión, va a buscar a la que fue su amante a un pequeño pueblo de Pensilvania llamado Banshee, nada más llegar, es testigo de la muerte de Lucas Hood, que se dirigía al pueblo para ejercer como Sheriff, así que este decide esconder su cuerpo y asumir su identidad para ocultarse de los gánsters que le persiguen. Con este argumento como base, la serie cuenta como el nuevo Lucas Hood, desempeña el papel de sheriff en un pueblo que, aunque aparentemente tranquilo, está lleno de criminales, el mayor de ellos Kai Proctor (Ulrich Thomsen), un poderoso empresario actúa siempre por encima de la ley, y, ya que dicen que no hay una buena historia sin un buen antagonista, Proctor, desde luego, está a la altura. Por su parte, Hood y 'su equipo' parecen no haber olvidado del todo su pasado como criminales.

Uno de los mayores éxitos de Banshee es la creación de personajes muy bien caracterizados, con personalidades extravagantes y características muy definitorias, como es el caso de Carrie (Ivana Milicevic), la co-protagonista femenina, es una mujer fuerte, que, en las primeras temporadas parece lidiar para sostener un pasado como delincuente de alto rango y su nueva vida como madre de familia, y poco a poco va adquiriendo las características de una suerte de Nikita, dispuesta a absolutamente todo, o Rebecca Bowman (Lili Simmons), una jovencita de la comunidad amish, que decide revelarse contra su vida devota y trabajar para su tío Kai, con el que tendrá un relación poco convencional. Y otros personajes más secundarios pero también muy impactantes, como Clay Burton (Matthew Rauch), el asistente de Proctor, un sádico y enfermizo asesino, prácticamente invencible, que nos ha proporcionado algunas de las escenas más brutales de la serie.

La serie se caracteriza por una mezcla entre lo retro y lo decadente, con una gran carga de acción pura y dura, explosiones, armas de fuego, persecuciones, asaltos a edificios de máxima seguridad, y a veces tiende al cliché propio del género —como una heroína con traje de cuero y pintura de guerra— que hace que la serie se parezca más al típico cómic americano que a las series a las que nos tienen habituados. Este ambiente también está relacionado con algunos de los temas que se tratan de fondo en la serie como el de las comunidades amish ya mencionadas o las reservas protegidas de indios.

Una de las curiosidades de la serie es que, si bien sabemos muchas cosas de su vida antes de llegar a Banshee, en ningún momento se desvela el verdadero nombre del protagonista.

Pero por lo que más destaca Banshee es sin duda por su altísimo contenido violento, eso sí, la serie tiene una enorme estética de la violencia, si podemos llamarlo así, queda muy lejos del gore, y de las vísceras por las vísceras. La serie se recrea enormemente en las peleas cuerpo a cuerpo, con unas coreografías realmente trabajadas, algunas de ellas realmente impactantes, dejando algunas de las mejores escenas de violencia que ha dado la televisión en los últimos años. De la misma forma, la serie también tiene un alto contenido sexual, aunque en menor medida, no hay escenas explícitas en sí mismas pero sí muchas no explícitas y bastantes desnudos integrales, femeninos y también masculinos.

La narración se caracteriza por uso de los flashback que nos ayudan a entender mejor la historia de los personajes y, en algunos casos, qué les motiva en cada situación. En muchos casos estos flashback duran apenas unos segundos y se repiten de forma continuada creando en el espectador una sensación de circularidad en la trama y los argumentos que genera un ambiente envolvente.


Banshee queda finalizada después de cuatro temporadas que mantienen un tono bastante uniforme, si bien es posible que la tercera sea la que más acción tiene, y la que más desarrolla en general a los personajes. La cuarta y última temporada, algo más light, puede resultar algo extraña a los fans, que se van a encontrar con personajes y escenarios nuevos, como la pérdida del mítico CADI, el concesionario abandonado que sirvió de comisaría durante las tres primeras temporadas. Sin embargo, la serie nos brinda un final realmente bueno, en el que tenemos casi de todo, un giro argumental importante, explosiones, peleas de las duras entre algunos de los protagonistas, alguna muerte, y, sobre todo, despedidas. En definitiva, Banshee cierra a lo grande, y aunque cuatro temporadas nos pueden haber sabido a poco, lo cierto es que la serie ha mantenido su magia del primer al último episodio, cosa de la que no todas las series pueden presumir.


P.D.: Aquí os dejo el enlace a una de las mejores escenas violentas de la serie (Aviso: Spoilers 3ª Temporada)



Pesadilla

Selección: Douglas E. Winter
Título: Pesadilla
Editorial: Grijalbo
Año: 1989
Páginas: 299

«Naranja de angustia, azul de locura. Cuán cierto. Lo que infecta mi cerebro ha afectado mi sentido de los colores. Cada vez más, naranja y azul se imponen a los otros colores que veo. No tengo elección. Apenas veo otra cosa. Mis cuadros están repletos de naranjas y azules».
Naranja de angustia, azul de locura, David Morrel

Pesadilla es la segunda parte de la antología de relatos que en Estados Unidos se publicó bajo el nombre de Prime Evil (1988) en un único tomo, de cuya primera parte (Escalofríos) hablamos hace unos meses.

Este segundo volumen incluye siete relatos divididos en tres partes, donde se aprecia de nuevo un cierto hilo conductor, en especial los tres relatos centrales, en mi opinión los más impactantes y trabajados, que, como el nombre de la sección indica implican una cierta circularidad en su trama, destacando con mucho el relato de Ramsey Campbell, La próxima vez sabréis quién soy, en el que se nos presenta un manuscrito anónimo enviado a los editores, con un tono ciertamente vengativo, que deja una regusto inquietante en el lector. También muy destacable, A vuelta con los muertos, un relato con un ritmo menos frenético que los demás, en el que el tiempo parece detenerse (para los muertos y para los vivos) creando una atmósfera turbadora, para la eternidad.  

El cuento de El Enebro, de Peter Straub, uno de los grandes del género, abandona la temática principal de los cuentos de esta colección, de origen sobrenatural para centrarse en un niño que sufrió abusos en su infancia, si bien la narración es impecable, puede resultar desagradable si no es la temática que vas buscando.

Pero, sin duda, el relato más impactante de este segundo volumen, y, si se me permite de la antología al completo, es el de David Morrell, Naranja de angustia, azul de locura, que narra la historia de un estudiante de arte que, obsesionado con el efecto que producen en él los cuadros de Van Dorn (pintor que hace clara referencia a Van Gogh), acaba por suicidarse, como el pintor, arrancándose los ojos. Con el fin de destapar los motivos de su muerte, su mejor amigo va a sumergirse, lentamente, en la misma clase de locura. Es un relato impactante, con imágenes fuertes y vivas que, si bien puede parecer predecible en un principio, acaba sorprendiendo y sobrecogiendo al lector.

En definitiva, si cupiese hablar de dos volúmenes separados (ya que en inglés constituyen una única colección), diría que este segundo volumen es algo más flojo que el anterior, aunque con un comienzo muy fuerte con el relato Morrell, en mi opinión posiblemente el mejor relato de la antología completa. Aún así, me atrevería a decir, que para el lector del género del terror es imprescindible echarle un ojo a la antología y detenerse en algún que otro relato.



Contenidos:

Secretos
Naranja de angustia, azul de locura, David Morrell
El enebro, Peter Straub

Cuentos circulares
A vuelta con los muertos, Charles L. Grant
La última aventura de Alicia, Thomas Ligotti
La próxima vez sabréis quien soy, Ramsey Campbell

Debido a las tinieblas
La piscina, Whitley Strieber
Debido a la tinieblas, Jack Cady

La niebla (y otros relatos)


Autor: Stephen King
Título: La niebla
Editorial: Debolsillo
Año: 2003 (1985)
Páginas: 320



«Hola, Hal, ¿cómo andamos?», le sonrió el mono desde su oscuro rincón.

Esta edición de Debolsillo contiene tres de los veinte cuentos (y dos poemas) que fueron originalmente publicados en un solo tomo bajo el título de Skeleton Crew (1985). El resto de relatos han sido publicados y reeditados en otros tres tomos: La expedición (2016), Historias fantásticas (2016) y Dos historias para no dormir (2004), por la misma editorial.

El primero de ellos, más que un cuento una novela corta, es probablemente el más conocido de todos, La niebla (The mist, 1980), este cuento supone una ruptura con los temas clásicos de King (aunque no con sus paranoias), que suelen contener un tipo de terror de carácter más psicológico y menos explícito. Así pues, la novela está plagada de vividas las descripciones de los monstruos que plagan la niebla y que pueden hacer surgir una mueca de asco en cualquier cara, sin embargo, King no pretende la mera aversión del lector, más allá de eso crea un ambiente opresivo, que sirve de excusa para explorar las reacciones del ser humano en una situación límites, donde todas sus creencias anteriores se ven puestas a prueba por sus sentidos, King vuelve a aislar a sus personajes, como haría en La Cúpula o Tommyknockers, esta vez en un espacio más pequeño y con desafíos mucho mayores que crearán fuertes situaciones de tensión y conflicto.

En El mono (The monkey, 1980), se explora un terror de un carácter más psicológico, narrado en su mayor parte desde el punto de vista de un niño, nos relata sus temores más profundos. El mono de peluche que Hal Shelbum encuentra siendo niño en su desván parece producir atroces sucesos cada vez que toca los platillos que sostiene entre sus manos de trapo, incapaz de deshacerse de él, Hal llega a la edad adulta y observa a uno de sus hijos enfrentarse a ese mismo temor. Es un relato que rompe creando imágenes muy vividas e impactantes, sin embargo no es un terror explícito, sino más bien una idea que se va desarrollando en la mente del protagonista (y del lector) hasta envolverlo todo. 

Además, ambos relatos presentan una visión paternal en el que el personaje protagonista se enfrenta a sus temores no tanto por sí mismo sino porque su hijo depende de él, y en ambos la relación padre e hijo se desarrolla a lo largo del relato de forma paralela a la trama. No es de extrañar, pues en el momento de escribirlo, en torno a los '80, King acaba de ser padre por primera vez y esperaba a su segundo hijo, cosa que manifiesta en el prólogo.

En cuanto a El atajo de la señora Todd (Mrs. Todd's Shortcut, 1981), difiere bastante de los dos anteriores, para empezar por su brevedad, pero también por su temática, no es un relato de terror como tal, aunque sí ciertamente turbador en algunos momentos, es más bien una reflexión bastante poética sobre la vida y sobre lo que nos rodea, King aporta una mirada muy femenina, a pesar de estar narrado desde el punto de vista de dos personajes masculinos. La principal protagonista, la señora Todd, ya cercana a la madurez, se aleja de las convenciones sociales que se le imponen y se dedica a su mayor pasión, conducir a toda velocidad por los atajos más recónditos de Maine, olvidándose de todo lo demás y rompiendo alguna que otra ley física. Es un cuento con un toque romántico y salvaje en el que King deja volar su imaginación por derroteros diferentes a los habituales, aunque creando una atmósfera igualmente envolvente. Es una alegato a favor de una mujer liberada de conformidades y roles impuestos, una mujer libre y salvaje, como Diana.


Bien, fin de la publicidad. Ahora agárrame del brazo. Agárrame fuerte. Vamos hacia lugares tenebrosos, pero creo conocer el camino. De todos modos, no sueltes mi brazo. Y si recibes un beso en la oscuridad, no te alteres: es que te quiero.    
Ahora, escucha.           

Bangor, Maine, EE. UU.,15 de abril de 1984



Diarios de las estrellas. Viajes


Autor: Stanislaw Lem
Título: Diarios de la estrellas. Viajes
Editorial: Punto de lectura
Año: 2000
Páginas: 257


"—¿Por qué la numeración de viajes en mis «Diarios Estelares» tiene lagunas?

—¡Ja, ja, ja! —soltó una carcajada—. ¿Ya no crees en mí? Porque hubo expediciones en el tiempo y otras en el espacio. En tales circunstancias, no se puede ni siquiera hablar de una primera: siempre se puede retroceder hasta donde no hubo ninguna, e ir a alguna parte; entonces la que fue la primera se convertirá en la segunda, y así hasta el infinito"

—Ijon Tichy a Ijon Tichy.


Esta edición de Punto de Lectura, como la mayoría de las ediciones españolas de esta obra de Lem, presentan los Diarios de las estrellas divididos en dos partes, la primera: Viajes, donde se incluyen los ocho 'primeros' viajes de Ijon Tichy, y una segunda: Viajes y memorias, donde se incluyen los seis siguientes y la parte de Memorias.

La estructura del libro se compone de una introducción y ocho relatos: en la introducción se otorga a la obra una veracidad difícil de discutir, de mano del Instituto Tichológico y otras instituciones colaboradoras. Se nos informa brevemente de la labor de recopilación de los escritos de Tichy y el trabajo que hay detrás para que la obra llegará al público de la forma más correcta. Por otro lado, los relatos tienen todos como narrador al propio Ijon Tichy, no tienen títulos sino que están numerados de forma no continuada, y tampoco se aprecia una continuidad en la narración, salvo en un caso, no existen menciones de unos relatos a otros. 

El personaje principal se presenta en la introducción como un personaje histórico, una suerte de héroe cuyo trabajo y cuyos viajes son objeto de estudio histórico y admiración. Sin embargo, en sus diarios Tichy se presenta como un personaje muy cercano, muy corriente en algunos aspectos, aunque es ciertamente más inteligente que la media y, depende el caso, también más valiente. A pesar de esto el personaje no aparece demasiado caracterizado, no hay descripciones físicas, no sabemos nada de su vida pasada, de su familia, o de sus gustos, más allá de los huevos fritos y las latas de sardinas. Pero es difícil achacar esto a una falta de Lem, más bien, por los contextos en los que se mueve Tichy y los dilemas morales que plantea, es fácil ver a Ijon Tichy como un 'representante' de la humanidad, en contraste con otras civilizaciones, con otras especies en otros planetas, Tichy actúa como lo haría un humano, eminente, sí, pero humano al fin y al cabo, se caracteriza por su bondad y su valentía, pero también va a preferirse salvarse a sí mismo antes que a los demás, no es un mártir, siente miedo, y su curiosidad en muchos casos le va a meter en problemas, tiene, por así decirlo, defectos muy humanos. 

Son relatos que nos hablan, sobre todo, de esa naturaleza humana llena de dualidades y defectos imperdonables, en nuestros mejores y en nuestros peores momentos, y, sobre todo nuestra forma de enfrentarnos a lo extraño. Lem parece centrarse en varios relatos en esos 'fallos' de la humanidad como especie. En el relato octavo, por ejemplo, se plantea a la humanidad como candidata a entrar en la Asamblea Planetaria, Tichy acude como representante de esta a una suerte de entre vista ante miembros de todos las civilizaciones de la galaxia, y lo que parecía un trámite se acaba imponiendo como un juicio de todos nuestros errores y perversidades como especie. Así también, en los relatos decimoctavo y vigésimo, de temática de fondo similar, pero planteamientos diferentes, se muestra a un Tichy dispuesto a enmendar todos estos errores, tanto los históricos como los intrínsecos de nuestra propia especie, y en ambos relatos la naturaleza humana acaba por convertir la solución en parte del problema. En este sentido, Lem plantea el relato de viajes en el tiempo como un relato cerrado, circular y sin fallos, en el que, tras el viaje necesario, todo queda exactamente igual que estaba.

Respecto a la narración, Lem es profundamente imaginativo, y tiene un recurso frecuente al humor, desde la primera página, por trágica que sea la situación planteada la narración tiene un toque de humor, incluso a veces algo negro, un humor a veces absurdo y a veces terriblemente inteligente, muy similar al que podemos encontrar en Doctor Who. También destaca el uso de la elipsis, y es que Lem tiende crear expectativas de fondo en algunos de sus relatos con pequeñas tramas que luego no llega a solucionar, muchos de sus relatos te dejan con ganas de más. Respecto a los términos científicos, evidentemente muy abundantes, no entorpecen en forma alguna ni la lectura ni la comprensión de ninguno de los relatos para el lector sin el más mínimo conocimiento científico. 

En definitiva, tanto si buscas ciencia ficción pura como si buscas filosofía, historia, o reírte un rato, los diarios del genio Tichy están totalmente recomendados.



"En estos últimos tiempos, aparecieron unas voces que ponían en duda la paternidad de Tichy sobre su obra. Una parte de la prensa sostenía que éste fue ayudado por alguien; la otra, más extremista, llegó a afirmar que Ijon Tichy nunca había existido, siendo su obra creada por un dispositivo llamado «Lem». Hubo, incluso, quien quiso convencer al público de que «Lem» era un hombre. Sin embargo, cualquier persona enterada, aun superficialmente, de la historia de la cosmonáutica, sabe que LEM es la abreviatura del nombre LUNAR EXCURSION MODULE, o sea, de un módulo de exploración lunar construido en USA dentro del programa del «Proyecto Apolo» (el primer alunizaje). Ijon Tichy no necesita defensa, ni como autor, ni como viajero. A pesar de ello, deseo, aprovechando la ocasión, demostrar la aberración de aquellos rumores. De uno de ellos en particular: es cierto que LEM estaba provisto de un pequeño cerebro (electrónico), pero éste servía únicamente para los fines de la navegación, muy delimitados, y no hubiera podido escribir ni una sola frase sensata.
 No se sabe nada de ningún otro LEM."

Better Call Saul

BETTER CALL SAUL
Temporada uno
Año: 2015
País: Estados Unidos
Cadena original: AMC
Creador: Vince Gilligan y Peter Gould



It's showtime, folks!

Es innegable que Breaking Bad pegó un pelotazo hace unos años, creando un movimiento similar o incluso mayor al que creó Perdidos en su día. Hay quien dice que Breaking Bad es una de las mejores series que se han hecho, si no la mejor, pero esto no está del todo claro para todos los fans. Sin duda, planteó nuevos temas, desde nuevas perspectivas, con una imagen y unos guiones realmente buenos, y unos personajes carismáticos, Breaking Bad, como mínimo, renovó el panorama de las series, guste más o menos. Era lógico que, con tanta expectación como se había creado y con un final tan cerrado, los guionistas y AMC buscaran una forma de dar más a los fans, con esto quiero decir que, sólo por ser un spin off de Breaking Bad, la serie de Bob Odenkirk ya tenía garantizado un mínimo de audiencia, porque, Saul podía caerte bien o mal, pero como personaje tenía mucho que contar.

Empezar a ver Better Call Saul como si fuese una temporada más de Breaking Bad tiene sus ventajas y sus desventajas, puede que los escenarios sean los mismos, que la imagen y los guiones sigan un patrón, y que compartan personajes, Mike, Tuco…, lo de Saul no está tan claro. Pero Gilligan y Gould no se han conformado con hacer un segundo Breaking Bad, han demostrado que su fama no fue un golpe de suerte, han hecho algo completamente distinto, y, para muchos (me incluyo) se han superado.

Como punto de partida Better Call Saul no es una serie de narcos, carece de la 'acción' explícita de Breaking Bad (aunque tiene la suya propia), pero tampoco es per se una serie de abogados, Better Call Saul es la historia de Jimmy McGill, (esto es, no esperes ver a Saul en ninguno de los capítulos de esta primera temporada, porque no está ahí), es una historia profundamente humana sobre un hombre que intenta superar su pasado, lograr algo nuevo haciendo lo correcto y ganar el aprecio de su única familia a pesar de que lo único que recibe son palos por todas partes. En esta primera temporada no se nos presenta una serie de trama continua exactamente, pero tampoco casos por capítulo, como suele ser más lógico en una serie de abogados, la trama es Jimmy y los casos van y vienen, a veces durante unos minutos, a veces de fondo durante varios capítulos. La trama como tal, más dispersa, se introduce poco a poco, estamos viendo cómo Jimmy McGill se convierte en Saul Goodman. 

Pero lo verdaderamente increíble de Better Call Saul es el desarrollo de sus personajes, podríamos decir que hay cuatro principales que llevan casi todo el peso de la historia, entre ellos Mike Ehrmantraut, del que se va introduciendo poco a poco una historia, tanto junto a Jimmy como en solitario, otro de los grandes personajes de Breaking Bad del que no nos lo contaron todo y al que ahora vamos a ver desde una perspectiva mucho más personal y menos profesional. También destaca la actuación de Rhea Seehorn (Whitney) como Kim Wexler, la amiga y confidente de Jimmy que interpreta a una mujer fuerte y con las ideas claras atrapada por un bufete de abogados al que le debe el dinero de la universidad. Y cómo no, Michael McKean (Perry White en Smallville), que interpreta a Charles McGill, el hermano de Jimmy, un personaje seco y brutal que depende en gran medida de sus debilidades y del que, en cierto modo, pende todo el desarrollo de Saul.

Pero lo que verdaderamente dota de sentido a toda la serie es el personaje de Jimmy, que, desde luego, no sería ni la mitad sin la actuación de Bob Odenkirk (él hace verdadera magia con cada una de sus escenas). Es posible que no existan un personaje tan bien desarrollado, tan profundo y con tantos matices en la historia de las series. 

Jimmy McGill no es, ni de lejos, Saul, pero tiene potencial para serlo, y ahí reside en parte la magia de la serie. Jimmy McGill no es un héroe, pero tampoco es un antihéroe al estilo Walter White, es una buena persona, que intenta hacer lo correcto aunque se hunda en el intento, es un buen amigo, un buen abogado y sobre todo un buen hermano, es alguien que se empeña en complacer a gente que no puede ser complacida (en palabras de Bob), es un personaje a contracorriente, que lucha día a día contra el mundo sin perder las ganas. ¿No se parece a Saul, no?

Better Call Saul ha tomado la estética y la forma de Breaking Bad para contarnos una historia nueva y diferente, mucho más profunda y más humana, para darnos una lección sobre la vida en un tono irónico y mordaz, capaz de emocionarnos, pero también de sacarnos una sonrisa a cada momento. Tanto para los fans de Breaking Bad como para aquellos que no saben nada de la serie:





Una vacante imprevista


THE CASUAL VACANCY
Miniserie
Año: 2015
País: Reino Unido
Cadena original: BBC One
Director: Johnny Campbell


"You be careful with that girl. 
She's vulnerable."


A primera vista, la trama de Una vacante imprevista podría desconcertarnos, en el idílico pueblecito inglés de Pagford, Barry Fairbrother, miembro modelo de la sociedad, muere dejando un puesto libre en el concejo parroquial que desencadenará una batalla de influencias políticas por ocupar el puesto y decidir sobre el futuro de la mansión Sweetlove, que actualmente presta servicios sociales y que una parte del concejo quiere convertir en un hotel, mientras tanto, alguien está utilizando el nombre del difunto para airear los trapos sucios de los candidatos en las redes. 

Sin embargo quedarse en el ámbito político desmerecería mucho la serie, de fondo tenemos como la pérdida de Fairbrother desequilibra a todo el pueblo, y la tensión que generan las elecciones sacan lo peor de cada uno de los protagonistas, lo cual acaba por repercutir en los más vulnerables de la sociedad.

La adaptación del libro de Rowling se ha realizado en un miniserie de tres episodios de cincuenta minutos cada uno, muy al estilo de las adaptaciones inglesas. La serie condensa muchos personajes y una trama bastante compleja de forma magistral, es difícil perderse, los personajes, aunque son numerosos están perfectamente caracterizados desde el comienzo, son muy diferentes entre sí y aportan una gran fluidez al argumento, los actores hacen un trabajo increíble, algunos muy conocidos como Michael Gambon (Harry Potter, Fortitude) y otros debutantes como Abigail Lawrie, en mi opinión el mejor papel de la serie, y otros papeles femeninos muy fuertes como el interpretado por Emily Bevan (In the Flesh) o Keeley Hawes interpretando a Samatha Mollison. 

La imagen y los efectos son sencillos, los planos de la ciudad que acompañan la presentación favorecen la creación de ese paisaje bucólico y realza el contraste con las personas que lo habitan. La serie tiene una estructura casi totalmente lineal, sin embargo se introducen pequeños flashbacks que se centran en Fairbrother, definiéndolo como alguien dispuestos a ayudar a todo el mundo, y que nos ayudan a comprender la conmoción que causó su muerte en el pueblo. 

Para aquellos que no hayan leído el libro, como es mi caso, es posible que de la sensación de que la serie no va a tener un final definido, ya que transcurre de una forma algo lenta para una serie de sólo tres episodios, sin embargo, en los últimos veinte minutos se produce un giro final que dota de sentido a toda la serie, lo que hasta ese momento había parecido una desenfadada historia rural británica, cobra un tono mucho más serio y lúgubre e introduce una fuerte crítica a la hipocresía y la falsedad de los pequeños pueblos, donde todo el mundo se conoce y donde los más olvidados y los más expuestos son siempre los mismos grupos, los más débiles, los que no pueden protegerse a sí mismos. Todo está perfectamente hilado en esta obra, cada pequeño detalle aparentemente sin importancia lleva a algún sitio.

Totalmente recomendada.



Wayward Pines

WAYWARD PINES
Temporada uno
Año: 2015
País: Estados Unidos
Cadena original: FOX
Creador: Chad Hodge


"Do not try to leave.

Do not discuss the past.
Do not discuss your life before.
Always answer the phone if it rings.
Work hard, be happy, and enjoy your life in Wayward Pines!"


Wayward Pines es una serie de televisión, compuesta de diez episodios en su primera temporada, protagonizada por Matt Dillon (Crash) y basada en la novela del mismo nombre de Blake Crouch. A grandes rasgos la serie cuenta la historia de un agente del Servicio Secreto que tiene un accidente de coche mientras busca a dos compañeros desaparecidos y que despierta en un pueblo llamado Wayward Pines, no puede salir y no puede comunicarse con el exterior, allí nadie hace preguntas y nadie habla del pasado.

Esto es de lo que trata el primer capítulo, las vueltas que da la trama a partir de ese momento son innumerables, resulta muy difícil escribir sobre una serie como esta, sobre todo desvelar ninguna parte del argumento, podríamos dividir la serie en dos grandes partes, cinco episodios en los que el desarrollo se centra en el gran misterio de Wayward Pines, y otros cinco capítulos en los que es misterio ya está desvelado, tanto al espectador como a parte de los personajes. Pero lejos de ser una serie en la que lo que importa es desvelar el misterio, como puede parecer en los primeros capítulos, la historia se vuelve mucho más interesante, mucho más intensa, mucho más filosófica y, sobre todo, mucho más original. Sin duda el punto fuerte de la serie es la originalidad del argumento y de los planteamientos que surgen de este.

La serie tiene una estructura lineal, aunque también se hace uso de la analepsis para explicar algunas cosas y, mientras que la acción al principio se centra solo en el agente Burke (Dillon), a lo largo de los capítulos se va centrando más en otros personajes. El reparto de la serie es inmejorable, aunque Matt Dillon lleva casi todo el peso en algunos capítulos, creo que es justo decir que el papel más memorable es el de Melissa Leo (Pamela Pilcher), que es capaz de conseguir sin esfuerzo que pases de odiarla a adorarla, o a dar verdadero miedo. 

En lo que a las relaciones entre los personajes se refiere tenemos un líder fuerte, justo pero capaz de hacer cualquier cosa para proteger a su familia, con un cargo de poder, y una relación bastante intensa con un hijo adolescente que se adapta rápido a las situaciones y se convierte en protagonista junto con su padre, me atrevería a decir que un modelo muy similar al que presentan Rick y Carl en The Walking Dead, con todas las salvedades, claro está. Tenemos personajes muy bien caracterizados, pero para nada planos, que no permiten al espectador mantener una opinión cerrada y con un guión en el que nunca tienes segura la supervivencia de nadie.

En cuanto al final, obviamente abierto, no es tampoco el final que cabríamos esperar, al que seguiría una continuación lineal de la primera temporada, sino que, manteniendo trama y personajes, se crea una cierta circularidad del argumento que nos deja de nuevo en el principio de la serie, con un protagonista 'atrapado'. 

Es difícil hablar del género sin revelar la trama a nadie, podríamos decir que los primeros capítulos se mueven entre lo policíaco, la intriga y el terror, después, la idea de género se nos desbarajusta totalmente, se nos plantean dilemas morales, filosóficos, sociales, y también hay una gran carga de tensión. Es mejor verlo por ti mismo.

Escalofríos


Selección: Douglas E. Winter
Título: Escalofríos
Editorial: Grijalbo
Año: 1989
Páginas: 246




"Me entristece admitir que esta vez fue mi cuchillo el que resbaló."

Ponga una mujer en su mesa, de Paul Hazel.


La selección de relatos de Douglas E. Winter fue publicada por primera vez en 1988 como un único volumen constituido por una introducción y trece relatos de distintos autores bajo el título de Prime Evil. En español, la colección fue publicada un año después en dos volúmenes, Escalofríos es el primero de ellos e incluye la introducción, una reflexión sobre por qué leemos terror, de Douglas E. Winter, y los seis primeros relatos de la antología.

La introducción, muy en la línea de Danza Macabra (Stephen King, 1981) constituye un pequeño ensayo sobre el papel de la literatura de terror en el mundo contemporáneo, ¿qué lleva a escritor a plasmar sus pesadillas en el papel? y, más importante aún, ¿qué nos lleva a los lectores del género a su lectura? El terror es un género que lo impregna todo, en toda la historia de la literatura encontramos presente el terror, pero no se trata de lo macabro, de lo explícito o de un género asociado a lo fantástico, Winter entiende el terror como una emoción, una emoción que nos permite liberarnos, de los impulsos que nos controlan y de nuestros miedos a través de otros, que nos ayudan a que el mundo real parezca menos terrorífico en comparación.

En cuanto a la estructura, este primer volumen está dividido en dos grades partes, una primera titulada La corte del Rey Carmesí, que incluye tres relatos, uno de Stephen King, un segundo de Paul Hazel, y un tercero de Denis Etchison, y una segunda parte titulada De vuelta a la Tierra, compuesta por los relatos de Clive Barker, Thomas Tessier y M. John Harrison. Esta división corresponde en cierto modo al carácter general de los cuentos, aunque la diferencia es tenue, podríamos decir que los tres primeros son más explícitos, la presencia de la sangre es la clave, y los tres últimos tienen un carácter más psicológico, en el que el terror es más sutil.

Entre los cuentos que más me han llamado la atención voy a referirme a cuatro, el primero de ellos, coronando la antología, el cuento de Stephen King. El aviador nocturno es un cuento de terror de estilo clásico y con elementos clásicos, si bien a mi entender no es uno de los mejores relatos de King, ya que le falta parte de esa esencia psicodélica y onírica de otros relatos como Riding the Bullet o The Langoliers, y tan propia del autor, sí es un relato profundamente impactante que mantiene la atención hasta su punto culminante, con escenas realmente vividas (algunas bastante explícitas) y, sin duda, el más sangriento de los seis.

Por otra parte, pero en un estilo bastante similar, tenemos El beso sangriento, de Denis Etchison, también bastante explícito, mezclando un guión de fantasía y la realidad dentro del propio cuento, podríamos decir que tenemos dos cuentos en uno. El estilo es muy ligero y las descripciones muy gráficas. 

Sin duda merece la pena destaca La inminencia del desastre, de Clive Barker, es un relato de terror psicológico en el que se nos introduce en la mente de una mujer de mediana edad, hija única, cuya madre acaba de morir, que debe que volver al barrio de su infancia y a los viejos terrores de esta. Es un retrato de la mente humana, que hace hincapié tanto en los buenos sentimientos como en los malos, dejando al descubierto los nuestros miedos más profundos.

Sola con la soledad de los hijos únicos: encerrados con sentimientos incomprensibles, en infiernos de ignorancia privados cuyos pasadizos se extendían, desapercibidos, hasta la edad adulta.

La inminencia del desastre, de Clive Barker

Y por último, en mi opinión el mejor de estos seis primeros relatos. Ponga una mujer en su mesa, de Paul Hazel. Como bien se explica en la pequeña biografía del autor que se incluye al comienzo de cada capítulo, Hazel no es un escritor de terror sino de fantasía. Sin embargo, lejos de ser fantástico, este cuento consigue, sin el uso del elemento sobrenatural, introducir al lector en una suerte de shock, su vocabulario es sutil, no hay nada que pueda escandalizar en una lectura superficial, ninguna frase está fuera de sus sitio. Hazel utiliza las palabras exactas para dar para transmitir su mensaje, nada sobra y nada falta, y el terror no está en el texto, sino en la mente perversa del lector. Una maravilla.

FORTITUDE


FORTITUDE
Temporada uno
Año: 2015
País: Reino Unido
Cadena original: Sky Atlantic
Creador: Simond Donald

I came to this place, the purity was bracing, unsullied... stark and fierce.
Now it's all got shat on, poisoned, and polluted. Fortitude is going down the toilet.
Henry Tyson, 1x09.

En rasgos generales, Fortitude cuenta la historia de un pueblecito del mismo nombre en mitad del ártico, completamente aislado, y con una población bastante pequeña en el que un día se comete el asesinato brutal de uno de los miembros más respetados de la comunidad. En un primer momento parece que la serie va a tener una gran carga de suspense, tal vez policiaca, pero va mucho más allá, por momentos, Fortitude se convierte en un misterio casi sobrenatural, en un drama psicológico o en la conspiración de un pueblo pequeño que trata de ocultar sus oscuros secretos a un policía forastero, y, dependiendo del capítulo decides cual define mejor a la serie.

Si bien es cierto que el misterio que se deja entrever, que por supuesto no es ni de lejos el que se plantea en el primer capítulo, no se desvela hasta el último episodio, lo que más me ha sorprendido de la serie no ha sido la trama en general, ni la resolución de interrogantes, sino las relaciones que se van construyendo y deconstruyendo entre medias.

También es cierto que en los primeros capítulos el papel de algunos personajes y las relaciones entre ellos pueden resultar algo confusos, pero esto se arregla rápidamente, y es que los creadores de Fortitude hacen algo pocas veces visto, no hablamos de una serie coral, no son historias separadas, es una trama única en la que cada personaje tiene un papel limitado, sin embargo, dependiendo del avance de la serie se da más protagonismo a unas historias que a otras, es un efecto muy sutil, ya nunca se abandona al resto de personajes ni la trama general, que se observa más una vez la has terminado que el propio transcurso de los episodios. Los personajes de la serie, y sin duda no habría sido posible sin el increíble reparto, son cambiantes, tu percepción de cada uno de ellos es totalmente distinta al final de la serie.

Aunque para mí los personajes son el punto fuerte, no hay que olvidar la imagen. Los paisajes son espectaculares, completamente rodeados de hielo, parte de la trama se desarrolla en el propio glaciar y en una playa helada, donde se ruedan las primeras escenas. Algunas de las imágenes más fuertes que he visto últimamente se convierten en esta serie es una pequeña obra de arte, están tratadas con delicadeza y esmero, pretenden helarte el alma, pero sin dañar tu sensibilidad.

En cuanto al reparto, me parece importante destacar el papel de Richard Dormer (como Dan Anderssen), si bien no se puede decir que haya un protagonista per se, es uno de los papeles más importantes, su brillante actuación y su capacidad para cambiar de registro y engañar al espectador es absolutamente innegable. Otro papelazo, el de Sofie Gråbøl (como Hildur Odegard), en la que también recae parte del peso de la serie, menos conocida que Dormer (quien ya se ganó algo de fama con su papel en Juego de Tronos), sin duda otra pieza clave y otro personaje capaz de embaucar o de provocar odio. Y cómo no, de Michael Gambon (como Henry Tyson) grandioso actor inglés (Harry Potter, El discurso del rey...) que aporta gran parte de la vida de la serie. Mencionar también la presencia de Verónica Echegi, actriz española que ha debutado fuera del país con esta serie.

Si bien Fortitude podría quedar perfectamente como una serie cerrada con la primera temporada, pues aunque el final es algo abierto en algunos sentidos, los cabos principales quedan bien atados, ha sido renovada para una segunda temporada que contará con 10 episodios y verá la luz el próximo invierno.

Especial mención a la banda sonora, no solamente la canción de los créditos, que colabora a introducirte desde el minuto cero en un ambiente desconocido, en algo casi místico, sino todas las canciones que se han ido incluyendo a lo largo de la serie.